Agosto de 2026


Hoy me mandaron una captura de Elian que me dio entre risa, pena y coraje jsjsj.

La persona le había preguntado algo bastante sencillo:

“Dime la respuesta de la primera pregunta del estudio de La Atalaya de esta semana”.

Y Elian respondió que no podía saberla, que mejor le copiaran la pregunta.

Encima puso como fuente una Atalaya de agosto, así que a primera vista parecía que sí había buscado. Pero no. El estudio de esa semana estaba en la edición de junio.

O sea: encontró una página oficial, pero no encontró la correcta.

Y pues así no sirve de mucho que diga “fuente verificada” jsjs.

elian-studio-portada.png

Me puse a revisar todo el recorrido de esa pregunta porque quería entender en qué momento se había perdido. Al principio pensé que la parte que redacta las respuestas se había vuelto menos inteligente. Pero no fue eso. De hecho hizo bien en no inventarse una respuesta que no tenía.

El problema pasó antes: la parte que busca vio un enlace oficial, comprobó que abría y dijo “listo”. Nunca se detuvo a revisar si esa revista correspondía de verdad a esta semana.

Ese error me hizo pensar que casi nadie sabe todo lo que ocurre detrás de una respuesta de Studio IA. Tú escribes una pregunta y ves una burbujita aparecer. Ya. Pero por dentro pasan bastantes cosas.


Elian no es solamente una IA contestando

Al principio Studio IA era mucho más sencillo. Le llegaba una pregunta, intentaba responderla y pues a veces salía muy bien… y otras veces se inventaba cada cosa jajaja.

Ahora funciona más como un pequeño equipo.

Primero hay una parte que intenta entender qué estás pidiendo. No es lo mismo decir “hola” que pedir ayuda para preparar un comentario, comparar varios textos o buscar la primera pregunta de una publicación de esta semana.

También mira lo que ya venían hablando. Así, si después dices “explícame mejor el segundo punto”, no debería actuar como si fuera una conversación nueva.

Cuando la pregunta es sencilla, no hace falta poner a trabajar todo. Pero si es una pregunta de estudio, algo delicado o un tema que necesita razonamiento, Elian le dedica mucha más atención.